El encaje del arte urbano en el mercado del arte

El encaje del arte urbano en el mercado del arte

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Arte urbano en Drouot

La institución de subastas más antigua del mundo, la parisina Casa Drout se ha rendido ante el arte urbano español. O bien, el Street Art patrio ha claudicado ante el mercado del arte. Sea como fuere, la semana pasada en Paris se presentó la primera subasta de arte urbano español y latinoamericano, que congregaba a más de 20 artistas, entre ellos el aclamado Suso33 o el santanderino Okuda.

El arte urbano, la más libre de las manifestaciones artistas, por aquello de utilizar la calle como lienzo, ha entrado en la jaula del mercado y ha cerrado con llave. Debates aparte, estos son algunos de los factores que explican por qué el arte urbano ha empezado a ser altamente cotizado entre público,  coleccionistas, casas de subastas y el mundo del arte en general.

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El arte urbano: De nadie y para todos:

El arte urbano no tiene dueño, al menos en las nociones tradicionales de propiedad y mercado del arte. Esto supone un arma de doble filo que los más avispados pueden utilizar para llevarse a casa una obra maestra, con un poco de suerte, de cifras millonarias. Hay quien arranca un muro para llevarse un Banksy, como aquella vez en que la obra “Slave labour” fue desgajada de la pared de una tienda de todo a cien en una localidad inglesa. Puede sonar descabellado pero si la Gioconda andase colgada de una pared en cualquier calle, de cualquier lugar del mundo, ¿No te la llevarías a casa?

Pues eso, que el debate sobre a quién pertenece el Arte Urbano está servido y en bandeja.El año pasado una nueva obra de Banksy llamada “Mobile lovers” apareció en la puerta de un pub en la ciudad inglesa de Bristol. Los dueños del bar la arrancaron y guardaron dentro de su establecimiento para evitar que fuera robada, lo que generó un debate sobre quién era el dueño real del grafiti. ¿Quizás Banksy?, ¿El dueño del local?, ¿El ayuntamiento?, ¿La comunidad?

Cuanto menos, da para reflexionar. De la ilegalidad y la persecución del Arte Urbano se ha pasado a los ruegos  para que  Banksy pase por la puerta de casa y te deje una firmita.

– Casas de subastas: Crean mitos de cifras millonarias. 

Aunque con muchas reticencias en los comienzos, las casas de subastas van incorporando poco a poco el arte callejero al mercado.Cuesta encontrar aún en los portales de las grandes y tradicionales firmas como Sotheby’s o Christie’s secciones dedicados especialmente a ello, pero en sus más modernas expresiones como en la digital Artsy (asociado con Christie’s), sólo basta rastrear en su buscador “Street Art”, para encontrar un histórico de subastas con cientos de resultados. La lupa del portal con la base de datos sobre Arte Contemporáneo más potente del mundo, nos muestra recientemente que tanto Bonhams New, Phillips London, Digard, Sotheby’s y Christie’s sacaron a subasta trabajos pertenecientes al Arte Urbano en los últimos meses.

La potente herramienta  nos permite descubrir además que la primera venta de una obra de Banksy en pública subasta, según fuentes obtenidas en el portal Artsy, fue en 2007  y la casa de operaciones la londinense Bloomsbury Auctions. Otras como Artnet, ya en 2009, presentaron una subasta especial on line de Arte Urbano que englobaba trabajos desde 1972 hasta la actualidad, compuesta por un espectacular conjunto de 175 obras correspondientes a  60 artistas,  incluyendo Banksy, Jean-Michel Basquiat, CRASH, Faile, Keith Haring, y Mr. Brainwash. Esta subasta reunió de un solo golpe obras únicas de algunos de los más influyentes artistas de la calle y urbanos de los últimos cuarenta años. 

También Bonhams, ya en el 2012, decidió subirse al carro de la subasta de lotes de Arte Urbano, poniendo a la venta diecisiete trabajos de Banksy (con precios que oscilaban entre los 3.000 y 96.000 euros) y que también incluían obras del francés Blek le Rat, el británico D-Face o el estadounidense Shepard Fairey. Los años pasan y el precio del anteriormente denostado arte callejero no hace sino aumentar. En 2013  empieza a ser tan cotizado, que las obras de algunos artistas como Banksy empiezan a ser arrancadas de los muros y por tanto acaban descontextualizadas al sacarlas de su “hábitat natural”.

Ante el ya mencionado caso de la obra de Banksy “Slave Labour”, (que mostraba a un niño de aspecto asiático fabricando banderitas británicas con una máquina de coser),  el grafiti comienza a tomar un rumbo rocambolesco.

Su periplo por el mercado del arte comienza cayendo primero en manos de la compañía Bankrobber, conocida por haberse encargado de llevar al mercado del arte otras obras urbanas que algunos marchantes no sabían gestionar. De ahí pasará a ser puesto en subasta por un portal digital especializado, en este caso por Fine Art Auctions Miami y que finalmente, y por presiones en cuanto a la propiedad de la obra, sería el Sincura Group (una empresa de servicios asociados al desmontaje de obras de arte callejero con destino a las subastas), la encargada de llevarla a subasta en su sede de Covent Garden.

La fiebre del Street Art también llego a nuestro país. La primera subasta de Arte Urbano en España tuvo lugar en Madrid, de la mano de PAC, Plataforma de Arte Contemporáneo y Beyond Arting. Una exposición de una veintena de artistas urbanos que finalizó con la subasta de sus obras, entre los que se encontraban Ana Taratiel, Borondo, DosJotas, Felipe Pantone, Neko, Nuria Mora, Okuda o Suso33.

Como dato curioso que atestigua que el arte urbano está en alza, podemos apuntar la subasta de la propia identidad de Banksy a través de Ebay en 2011, con un precio de salida de 3.000 $ y que pronto alcanzó los 25.000 $. El vendedor afirmaba que había descubierto su identidad relacionando los precios de venta de sus obras con sus correspondientes registros de impuestos. No hay que olvidar que uno de los grandes activos del Arte Urbano es, o fue, la clandestinidad, gran generadora de mitos artísticos.  

Los museos apuestan por el Arte Urbano.

Un garante de que una obra alcanzará (o ya ha alcanzado) gran valor y prestigio, es el hecho que previamente haya estado colgada de las paredes de un museo. 

Acogiéndonos al caso de la famosa puerta de la que hablábamos, antes de ser vendida por medio millón de libras, “Mobile Lovers” fue expuesta en el Bristol Museum and Art Gallery.

El ejemplo patrio podemos encontrarlo en el Centro de Arte Contemporáneo de Málaga (CAC Málaga), donde en 2014 ya se hizo un guiño a esa realidad de la que hablamos, al presentar la primera intervención de un artista urbano en el interior de un museo. La realización del mural corrió a cargo del artista malagueño Dadi Dreucol.

El antecedente lo encontramos en 2008 cruzando las fronteras de nuestro país. En este caso hablamos del caso de la Tate Modern, toda una institución del Arte Contemporáneo, que ya apostó por las intervenciones de arte urbano en la fachada del edificio, contando para ello con 6 artistas urbanos entre los que se encontraba el catalán Sixeart.

Como suele ocurrir, Banksy está entre los pioneros de todo lo relacionado con el arte urbano y en caso del mundo de los museos no iba a ser menos. La espectacular muestra que llevó a cabo en el museo de la ciudad inglesa de Bristol, con el beneplácito de las autoridades del municipio y del propio museo, marco un antes y un después en la aceptación del arte urbano dentro de los circuitos tradicionales.

La muestra, llamada “Banksy contra Bristol” y cuyo montaje tuvo lugar en la noche para que la identidad del artista no pudiera ser descubierta, consistía en la intervención de las obras pertenecientes a la propia institución. La genialidad del artista fue dotar a la colección del museo de un sentido diferente al descontextualizarlas, como critica a los circuitos formales y a lo que hasta entonces, se había considerado como “el arte más puro”.A pesar de estos y otros casos existentes, es necesario matizar. Si, es cierto, hay presencia de arte urbano en los museos, pero las instituciones siguen siendo reacias a la adquisición de obra urbana para que forme parte de sus colecciones.

Hay muchos factores que dejan intuir el rumbo que tomará el Arte Urbano en el mercado del arte, como su presencia cada vez mayor en las grandes ferias de arte contemporáneo y galerías, o la apuesta de los grandes gigantes de la comunicación como Google. Su nuevo mega proyecto se denomina Google Street Art Project, una base de datos que incluye 3.500 artistas  y más de 11.000 grafitis, en una especie de museo virtual para desafiar el carácter efímero del Arte urbano y que no hará sino aumentar el interés (y los precios del mercado) por este movimiento artístico.Después de todo esto, lo que queda bien claro es que el arte urbano ha llegado para quedarse.

 

Art Market Bloggers:

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@lamusadelarte

Angélica Millán Escribano “La Musa del arte”

Proveniente del mundo de los museos y el arte, las bondades de las nuevas tecnologías y los nuevos cauces de comunicación sirvieron de puente para configurarme como Cultural Community Manager.

Hablo y escribo sobre arte; como speaker en diferentes centros y universidades y como blogger en mi propio espacio “La Musa del Arte” y en otros medios especializados. Conocedora del mercado del arte, estudio los beneficios de la web 2.0 y las nuevas tecnologías para la difusión del arte y la cultura.

 

Información complementaria:

El Periódico Cataluña

TVE

El Observador México

Plataforma de arte urbano

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