La primera mujer pintora de la Historia fue una monja española

Poco o nada se sabe de la misteriosa Ende (o En, como algunos la conocen). De lo que ha llegado a nuestros días podemos decir que fue una iluminadora de manuscritos muy reconocida y activa en su época, aunque otros detalles de su vida hayan pasado desapercibidos y hoy en día sea tarea imposible desentrañar el puzzle.

Para los que estén poco familiarizados con esta palabra, los iluminadores de la Edad Media eran, sobre todo, personas dedicadas a realizar pinturas, dibujos o figuras incluidas o no en escenas o composiciones, que presentaban diversos temas y que aparecían generalmente en manuscritos o libros ilustrados. Algunos de ellos son bien conocidos en nuestra época, ya que las miniaturas son consideradas hoy en día un tipo característico y acotado de expresión artística.

Sin embargo, como ya es habitual en estos casos, no ocurre lo mismo con nuestra protagonista de hoy. De Ende sabemos que seguramente fue monja, quizá del monasterio de San Salvador de Tábara (Tábara, Zamora). Y lo que es más importante: es, muy probablemente, la primera artista femenina en España y una de las primeras en Europa de la que hoy en día tenemos registro.

Ende ha pasado a la posteridad por iluminar (es decir, ilustrar) el manuscrito del Beato de Gerona, que contiene el Comentario al Apocalipsis compilado por el monje Beato de Liébana en el año 786, y que actualmente se encuentra en la Catedral de Gerona. Su nombre, junto al de otro iluminador, figura en el colofón del manuscrito, y en latín: Ende, pintora y ayudante de dios; Emeterio, hermano y sacerdote.

Además, el manuscrito del Beato de Gerona es especial no solo por la calidad de sus dibujos, sino por ser uno de los más iluminados (o ilustrados) que se conservan. Y por si esto fuera poco, encierra un misterio histórico imposible de resolver en nuestros días: ¿quién era Ende? ¿Cómo fue admitida en un gremio reservado casi exclusivamente a los hombres?

Para los expertos en el tema hay que atender, sobre todo, al contexto histórico. España está viviendo uno de los momentos más importantes y difíciles de nuestra historia: la reconquista. Muchos hombres y mujeres se implican y empiezan a producir una épica que busca ensalzar los valores cristianos. Sin embargo, esto no parece motivo suficiente para que una mujer aparezca de manera preponderante en uno de los manuscritos más importantes de la época.

Algunos señalan que, sin lugar a dudas, tuvo que ser una mujer poderosa. Otros se decantan por afirmar que es imposible discernir, a día de hoy, su posición socio-económica y personal. Lo que está claro es que Ende consiguió, en pleno siglo VIII, hacerse un hueco entre los más importantes iluminadores. Y si este hecho ya es meritorio entre los hombres, mucho más entre las mujeres.  

 

 

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1Comment
  • Esther Vid Romero
    Posted at 11:33h, 03 febrero Responder

    El Beato de Gerona, iluminado por En, fue completado a finales del siglo X.
    El que se realizó en el VIII fue el original de Liebana, del que no se conserva nada.

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