Qué tiene de especial la venta por 350.000$ de un cuadro generado por IA

Este mes, después de una intensa y confusa campaña de medios, un cuadro titulado Edmon de Belamy se vendió en una subasta de Christie´s por 350.000$. Nada especial para la firma acostumbrada a ventas mucho más altas, lo novedoso es que la obra fue realizada utilizando inteligencia artificial (IA). La primera obra de este tipo que se vende en una «gran liga», según explican en Artsy «hasta ahora ninguna galería top de Nueva York o Londres había expuesto trabajos con IA».  Hemos esperado a recabar información sobre el verdadero significado de esta venta y hemos acudido a un experto español en Inteligencia Artificia, Andrés Torrubia – CEO de Fixr.es, e ingeniero experto en IA – para ayudarnos a poner contexto a esta obra.
Una campaña de marketing  de Christie´s  exitosa pero sensacionalista
El retrato es un trabajo de un colectivo parisino llamado Obvious, aunque el arte realizado usando IA no es nuevo, este trabajo es parte de una nueva ola: si hace años los artistas necesitaban usar un código muy específico que detallara el resultado estético final, ahora se usan algoritmos que «aprenden» de las imágenes usando una tecnología llamada «machine learning», el algoritmo genera entonces imágenes nuevas que siguen la estética de las imágenes de las que ha aprendido. La herramienta más común que usan los artistas se llama GANS (Generative Asversarial Networks).
Volvamos al marketing, Christie´s mandó  notas de prensa publicadas de forma global  remarcando que Edmon de Belamy era «el primer cuadro realizado por una máquina» y «la primera obra de IA que se subasta». La realidad es que esta obra  «no está hecha por una máquina, sin la colaboración humana».
Cómo se crea una obra mediante el uso de la inteligencia artificial 
Como explican en Artsy, y corrobora Andrés Torrubia, el proceso creativo necesita fuertemente del trabajo humano. «El tipo de inteligencia artificial que estamos viendo florecer hoy (concretamente aprendizaje profundo –deep learning en inglés-) precisa de tres elementos: arquitectura de las redes neuronales, los datos de entrenamiento y qué parámetro queremos que optimize la red » nos explica Torrubia. Veamos el caso de Obvious, el colectivo usó un algoritmo existente y seleccionaron un conjunto de retratos tradicionales para que la inteligencia artificial aprendiera de ellas, el sistema luego intenta imitar estas imágenes y finalmente seleccionan una colección final de imágenes: básicamente el algoritmo falla en hacer imitaciones correctas y genera imágenes distorsionadas que sorprenden. Si el algoritmo tiene éxito imitando las imágenes pre seleccionadas ni siquiera sería interesante como arte. Explican en Artsy que muchos artistas como  Tom White, Mario Klingemann, Anna Ridler y  Robbie Barrat llevan años experimentando con este proceso creativo
¿Es arte o no lo es?
Muchas voces del mercado del arte han denostado la venta de Edmon de Belamy, quizá por la idea que la propia Christie´s ha difundido: la de un «arte «realizado por máquinas que son capaces de generar obras en serie sin mayor dificultad. Ya estamos viendo que la realidad no es así, Torrubia nos ha explicado que » para generar imágenes (pensemos en el cuadro Edmon de Belamy)  hay que elegir muy bien los 3 elementos de arriba y además tomar decisiones tecnológicas,  calibrar qué se pretende conseguir y si los datos y arquitectura darán el resultado buscado.»
Resumiendo el artista  además de seleccionar los tres elementos ya mencionado  «debe filtrar de entre infinidad de creaciones las que considere mejores.», explica Torrubia.
Este proceso creativo quizá ayude (a nosotros también)  a entender que  Edmon de Belamy es una obra de arte conceptual pues como explican en el artículo de Artsy:  «El arte no está solo en el resultado sino en todo el proceso que lleva a él: la selección de los datos (imágenes), la elección del algoritmo y sus parámetros, y la selección final (post-curación)»
Las cuestiones que marcan la venta en Christie´s de Edmon de Belamy
 Respondida la primera pregunta sobre si hay arte en la creación de esta obra (particularmente me inclino hacia el sí), nuevas cuestiones de calado se abren para el mercado del arte, el primero es resolver la autoría. Si una obra es creada mediante un proceso, si copiamos el proceso ¿hasta qué punto puedes reclamar que el resultado sea «original».  De nuevo volvemos a pedir opinión al experto Andrés Torrubia: «Una vez se ha entrenado una red neuronal a base de imágenes (por ejemplo) es difícil a posteriori saber exactamente con qué imágenes en concreto ha sido entrenada; por lo que tendríamos que fiarnos del artista (o requerirle) que sea transparente y nos indique qué elementos ha utilizado.»  Torrubia compara, «haciendo un símil atrevido» el algoritmo que pueden usar los artistas de IA con las técnicas que tradicionalmente han usado los artistas: pintar al óleo, con acrílico,…; y los datos con los que se entrena a la máquina con la inspiración del artista. Torrubia opina que en el primer caso, el uso del algoritmo, si esa arquitectura no está sujeta a patentes, no hay problemas con su uso. Sin embargo, tiene dudas de la originalidad cuando se copian las imágenes de las que aprende la IA, «con un obra sintetizada por una red neuronal se puede argumentar que es un trabajo derivado de otras obras, y conceptualmente éstas podrían tener una licencia de uso que impida usarlas para generar trabajos derivados por redes neuronales».
El resultado exitoso en la venta de esta obra a subasta está generando muchas preguntas y ya ha despertado cierta indignación en la comunidad de artistas que trabajan con IA, el artista Robbie Barrat ha declarado que el código usado (el algoritmo) y los datos que se introdujeron para producir el trabajo han sido tomados de su trabajo. Torrubia nos aclara que no hay motivos de peso para esta queja en cuanto «en el caso de la obra vendida en Christie’s el autor original del código (que no del algoritmo o de la red) inicialmente lo publicó con una licencia muy permisiva lo que posibilitó a Obvious (los investigadores/artistas computacionales creadores de la obra vendida) a usarlo».
La realidad es que con una pieza de este calibre vendida por 350.00$ es de esperar que el arte realizado mediante IA tenga más atención mediática de ahora en adelante o si estos problemas sobre la originalidad y la atribución serán un lastre en este primer viaje de altos vuelos para este tipo de arte. Pronto lo sabremos
Fuentes:

Opiniones de Andrés Torrubua, Ceo de Fixr.es / @antor

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